El Instituto Nacional de Estadística
y Geografía (INEGI) da a conocer los resultados de la Encuesta
Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), correspondientes al trimestre
julio-septiembre de 2011.
Población económicamente activa
Durante el tercer trimestre de este año, la
población de 14 años y más disponible para producir
bienes y servicios en el país fue de 49.6 millones (59% del total),
cuando un año antes había sido de 48.7 millones (58.9%).
Este incremento de 903 mil personas es consecuencia tanto del crecimiento
demográfico, como de las expectativas que tiene la población
de contribuir o no en la actividad económica.
Mientras que 77 de cada 100 hombres en estas edades
son económicamente activos, en el caso de las mujeres 42 de cada
100 están en esta situación.
Las comparaciones entre el tercer trimestre de 2010
y el de 2011 de la Población Económicamente Activa y su
división en población ocupada y desocupada se presentan
en el siguiente cuadro:
Población ocupada
Al interior de la PEA es posible identificar a la
población que estuvo participando en la generación de
algún bien económico o en la prestación de un servicio
(población ocupada), la cual en el trimestre julio-septiembre
de 2011 alcanzó 46.8 millones de personas (29.3 millones son
hombres y 17.5 millones son mujeres), cantidad superior en 854 mil personas
a la cifra del mismo trimestre de 2010 cuando se ubicó en 46
millones de personas (ver gráfica 1).
Más de la mitad de la población ocupada
(50.4%) se concentra en las ciudades más grandes del país
(de 100 mil y más habitantes); le siguen las localidades rurales
(menores de 2 500 habitantes) donde se agrupa 20.6% de la población
ocupada total; los asentamientos que tienen entre 15 mil y menos de
100 mil habitantes (urbano medio) albergan 15% y, finalmente, el resto
de los ocupados (14%) residen en localidades de 2 500 a menos de 15
mil habitantes (urbano bajo).
Por sector de actividad
Al considerar a la población ocupada con relación
al sector económico en el que labora, 6.7 millones de personas
(14.3% del total) trabajan en el sector primario, 11.1 millones (23.7%)
en el secundario o industrial y 28.7 millones (61.3%) están en
el terciario o de los servicios. El restante 0.7% no especificó
su actividad económica. Los montos correspondientes que se presentaron
en el periodo julio-septiembre de 2010, fueron de 6.5, 11 y 28.2 millones
de personas, en el mismo orden.
Por posición en la ocupación
Si se observa a la población ocupada en función
de la posición que tiene dentro de su trabajo, se tiene que casi
dos terceras partes del total (66%), esto es, 30.9 millones son trabajadores
subordinados y remunerados; 10.5 millones (22.4%) trabajan por su cuenta,
sin emplear personal pagado; 3.1 millones (6.6%) son trabajadores que
no reciben remuneración, y 2.3 millones (5%) son propietarios
de los bienes de producción, con trabajadores a su cargo (ver
gráfica 3).
De las anteriores categorías se desprende que
los trabajadores subordinados y remunerados se incrementaron en 904
mil personas entre el tercer trimestre de 2010 e igual periodo de 2011,
y los empleadores en 148 mil; mientras que los ocupados que no perciben
una remuneración por su trabajo descendieron en (-)195 mil y
los trabajadores por cuenta propia prácticamente permanecieron
sin variación en el periodo en cuestión.
Algunas otras condiciones de trabajo
La población ocupada desempeña una gran
variedad de tareas que realiza con distinta intensidad: mientras que
por un lado el 6.5% de las personas trabajan menos de 15 horas semanales,
en el otro extremo se ubica un 27.6% que labora más de 48 horas
semanales. En promedio, la población ocupada trabajó en
el tercer trimestre de 2011 jornadas de 43 horas.
Otro enfoque desde el cual puede caracterizarse a la
población ocupada es el que se refiere al tamaño de unidad
económica en la que labora. En función de ello, si sólo
se toma en cuenta al ámbito no agropecuario (que abarca a 38.9
millones de personas) en el tercer trimestre del presente año,
19 millones (48.8%) estaban ocupadas en micronegocios; 6.9 millones
(17.8%) lo hacían en establecimientos pequeños; 4.5 millones
(11.5%) en medianos; 3.8 millones (9.7%) en establecimientos grandes,
y 4.7 millones (12.2%) se ocuparon en otro tipo de unidades económicas.
Entre el lapso julio-septiembre de 2010 y el mismo
periodo de 2011 la población ocupada en el ámbito no agropecuario
creció en 409 mil personas, siendo los establecimientos medianos
los que en mayor medida aumentaron la ocupación, en 210 mil personas
más, seguidos por el grupo de “otros” con 113 mil, los establecimientos
grandes 106 mil y los establecimientos pequeños con 32 mil, mientras
que en los micronegocios disminuyó el número de ocupados
en (-)52 mil personas.
Trabajadores subordinados y remunerados
Del total de los trabajadores subordinados y remunerados,
el 8.3% laboró en el sector primario de la economía, 27.3%
en el secundario y 63.5% en el terciario, quedando sin especificar el
0.9% restante, durante el trimestre que se reporta.
Un total de 16.3 millones de estos trabajadores, que
constituyen el 52.8% del total, tienen acceso a instituciones de salud
como prestación por su trabajo; esta cifra es superior en 402
mil personas a la registrada en el tercer trimestre de un año
antes. A su vez, disponen de un contrato por escrito 16.3 millones (cantidad
mayor en 571 mil a la de hace un año) y 14.3 millones no cuentan
con el mismo.
Población subocupada
Otra forma de caracterizar a la población ocupada
es en función de su condición de subocupación,
entendida ésta como la necesidad de trabajar más tiempo,
lo que se traduce en la búsqueda de una ocupación complementaria
o de un nuevo trabajo con mayor horario. Al respecto, durante julio-septiembre
de 2011 la población subocupada en el país fue de 4.2
millones de personas, que significó un ascenso de 214 mil personas
con relación al total cuantificado en el mismo periodo de 2010.
La presencia de la subocupación representó 8.9% de las
personas ocupadas.
Al eliminar el factor estacional, la tasa de subocupación
con relación a la población ocupada creció 0.44
puntos porcentuales en comparación con la del segundo trimestre
de 2011.
Población ocupada en el sector informal
La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo permite
identificar, de acuerdo con las recomendaciones internacionales, a la
población que labora dentro del Sector Informal5
de la economía. Es así que un total de 13.4 millones de
personas, que representan al 28.7% de la población ocupada (proporción
que superó a la de igual trimestre de 2010), se encuentran en
esta circunstancia, habiendo aumentado en 534 mil personas respecto
al dato de un año antes.
En su comparación trimestral, la cifra desestacionalizada6
de la tasa de ocupación en el sector informal avanzó 0.14
puntos porcentuales con relación a la del trimestre abril-junio
de 2011.
Población desocupada
Como se ha reiterado en diversas ocasiones, la ocupación
presenta distintos grados de intensidad según sea la perspectiva
desde la cual se le observe. Una de éstas, es la que se refiere
a la población con trabajo cero que se ubica entre la población
ocupada y la no económicamente activa; es decir, población
desocupada, la cual no trabajó siquiera una hora durante la semana
de referencia de la encuesta, pero manifestó su disposición
por hacerlo e hizo alguna actividad por obtenerlo.
En el tercer trimestre de 2011 la población
desocupada en el país se situó en 2.8 millones de personas
y la tasa de desocupación correspondiente (TD) fue de 5.6% de
la PEA; mismo porcentaje que el de igual trimestre de 2010. Al estar
condicionada a la búsqueda de empleo, la tasa de desocupación
es más alta en las localidades grandes, en donde está
más organizado el mercado de trabajo; es así que en las
zonas más urbanizadas con 100 mil y más habitantes la
tasa llegó a 6.5%, mientras que en las que tienen de 15 mil a
menos de 100 mil habitantes fue de 5.7%, en las de 2 500 a menos de
15 mil se ubicó en 5.0% y en las rurales de menos de 2 500 habitantes
se estableció en 3.6 por ciento.
Según cifras desestacionalizadas, la TD a nivel
nacional disminuyó (-)0.24 puntos porcentuales con relación
a la del trimestre inmediato anterior (5.24 vs 5.48). La desocupación
en los hombres se redujo (-)0.10 puntos porcentuales y en las mujeres
(-)0.08 puntos porcentuales.
La ocupación en las entidades federativas
Además de registrar de manera permanente el
comportamiento del empleo a nivel nacional y para los cuatro tamaños
de localidades a los que se acaba de hacer referencia, la Encuesta Nacional
de Ocupación y Empleo proporciona información para las
32 entidades federativas. De esta forma se puede conocer la complejidad
del fenómeno ocupacional en un nivel de desagregación
más detallado.
Las entidades federativas que tienen las mayores tasas
de participación en la actividad económica (cociente entre
la PEA y la población de 14 o más años de edad)
son Colima con 66%, Quintana Roo 65.9%, Baja California Sur 64.8%, Jalisco
62.3%, Yucatán 62.2%, Distrito Federal 61.7%, Campeche y Nuevo
León 60.9% cada una, Sonora 60.7% y Guerrero 60.4%, mientras
que las que presentaron las menores aportaciones fueron: Chihuahua con
53.4%, Veracruz de Ignacio de la Llave 54.5%, Durango 54.8%, San Luis
Potosí 55.3%, Querétaro 55.4%, Tabasco 56.5%, Chiapas
56.9%, Sinaloa 57.4% y Aguascalientes 57.5 por ciento.
Congruentes con el tamaño de su población,
el Estado de México y el Distrito Federal constituyen los mercados
de trabajo más grandes del país, con 6.3 y 4 millones
de personas ocupadas, en ese orden, y representan en conjunto el 22%
del total nacional; les siguen Jalisco con 3.3 millones, Veracruz de
Ignacio de la Llave 3 millones, Puebla 2.3 millones, Guanajuato 2.2
millones y Nuevo León con 2.1 millones. En el otro extremo y
obedeciendo a su estructura poblacional, se encuentran las entidades
con los menores tamaños del mercado laboral: Baja California
Sur con 300 mil personas, Colima 313 mil, Campeche 361 mil, Nayarit
459 mil, Aguascalientes 460 mil y Tlaxcala con 475 mil ocupados.
Por otra parte, las entidades que durante el tercer
trimestre de 2011 registraron las tasas de desocupación más
altas fueron Aguascalientes con 8.2%, Tamaulipas 8.0%, Chihuahua 7.7%,
Baja California Sur 7.6%, Sonora 7.3%, Distrito Federal, Tabasco y Zacatecas
con 7.1% en lo individual, Nuevo León 6.6%, Tlaxcala 6.5%, Coahuila
de Zaragoza 6.4%, Durango 6.3%, Estado de México y Sinaloa 6.2%,
Guanajuato 6.1% y Baja California con 6.0% de la PEA. En contraste,
las tasas más bajas en este indicador se reportaron en Chiapas
con 2.4%, Oaxaca 2.7%, Michoacán de Ocampo 2.9%, Campeche 3.0%,
Guerrero y Yucatán 3.1% y Morelos 3.8 por ciento. Cabe aclarar
que este indicador no muestra una situación de gravedad en el
mercado de trabajo, sino más bien de la presión que la
población ejerce sobre el mismo, lo cual está influenciado
por diversas situaciones como son principalmente las expectativas y
el conocimiento que tienen las personas que no trabajan sobre la posibilidad
de ocuparse, así como por la forma como está organizada
la oferta y la demanda del mismo. Es por ello que se recomienda no considerarlo
de manera aislada, sino como complemento de toda la información
de que se dispone sobre la participación de la población
en la actividad económica.
Población no económicamente
activa
La población no económicamente activa
(PNEA) agrupa a las personas que no participan en la actividad económica
ni como ocupados ni como desocupados. Durante julio-septiembre del presente
año 34.5 millones de personas, equivalente al 41% del total de
la población de 14 años y más, integraba este sector,
del cual 28.3 millones declararon no estar disponibles para trabajar
debido a que tienen que atender otras obligaciones, o tenían
interés pero se encuentran en un contexto que les impide poder
hacerlo (tiene impedimentos físicos, obligaciones familiares
o están en otras condiciones). Por su parte, 6.2 millones se
declararon disponibles para trabajar, pero no llevaron a cabo acciones
al respecto, por lo que se constituyen en el sector que eventualmente
puede contribuir en el mercado como desocupado u ocupado.
Aspectos metodológicos
La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo
(ENOE) se aplica a los miembros del hogar de una vivienda seleccionada
por medio de técnicas de muestreo.
El esquema de muestreo es probabilístico, bietápico,
estratificado y por conglomerados; tiene como unidad última de
selección las viviendas particulares y como unidad de observación
a las personas.
Una vez que una vivienda ha sido seleccionada se le
vuelve a visitar cada tres meses hasta completar un total de cinco visitas.
Llegado a este punto todo el grupo de viviendas que completó
ese ciclo es sustituido por otro grupo que inicia su propio ciclo. A
estos grupos de viviendas según el número de visitas que
han tenido se les denomina paneles de muestra y en cada momento en campo
hay cinco paneles, es decir cinco grupos de viviendas que se encuentran
por entrar ya sea en su primera, segunda, tercera, cuarta o quinta visita.
Así, siempre hay una quinta parte de la muestra que es totalmente
nueva en tanto que las otras cuatro quintas partes ya habían
sido visitadas tres meses atrás. Este esquema permite darle a
la muestra una combinación de estabilidad y renovación
al tiempo que favorece a los investigadores especializados tanto en
la temática laboral como demográfica rastrear los cambios
que han tenido los hogares a lo largo del tiempo que permanecieron en
la muestra (estudios longitudinales).
El hecho de que cada vivienda tenga una probabilidad
de selección se traduce en que todos sus residentes son representativos
de otros muchos en su área de residencia (dominio de muestra)
tanto en sus características sociodemográficas como socioeconómicas,
de modo que los resultados obtenidos se generalizan para toda la población
que representan, lo cual se hace mediante los denominados factores de
expansión, que son el inverso de las probabilidades de selección
de las viviendas. Cada factor de expansión toma pues en cuenta
el estrato socioeconómico y el ámbito geográfico
que corresponde a la vivienda seleccionada.
Cabe señalar que los factores de expansión
se corrigen por el porcentaje de viviendas habitadas y seleccionadas
en muestra, más las seleccionadas pero no entrevistadas ya sea
por rechazo o por no encontrarse nadie al momento de la visita. Además,
para asegurar que se obtenga la población total, los factores
de expansión ajustados por la no respuesta se corrigen por la
proyección de población acordada por un grupo colegiado
conformado por expertos demógrafos del Consejo Nacional de Población,
el Colegio de México y el INEGI.
La encuesta está diseñada para dar resultados
a nivel nacional y el agregado de 32 áreas urbanas para cada
trimestre del año. También permite que el nivel nacional
pueda desagregarse en cuatro dominios: I) localidades de 100 000 y más
habitantes, II) de 15 000 a 99 999 habitantes, III) de 2 500 a 14 999
habitantes y IV) menos de 2 500 habitantes. A su vez, en cada trimestre
se acumula un número suficiente de viviendas (120,260) para tener
representatividad por entidad federativa, en tanto que el agregado de
32 áreas urbanas puede arrojar datos para cada una de ellas.
Como preliminar de la información trimestral se proporciona asimismo
información mensual con un tercio de la muestra; ese tercio no
permite la desagregación arriba descrita para el trimestre pero
sí garantiza tener, para cualquier mes transcurrido, el dato
nacional y el del agregado de 32 áreas urbanas, de modo que puedan
contrastarse para uno y otro ámbito (nacional y urbano) los niveles
que respectivamente presentan la desocupación y la subocupación.
En el calendario de difusión del INEGI -disponible en su página
de Internet- se indica en qué fecha será proporcionada
la información correspondiente a un mes de levantamiento y en
qué otra la información de un trimestre, más abundante
y a detalle.
En el plano conceptual, la ENOE toma en cuenta los
criterios que la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económico (OCDE) propone dentro del marco general
de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), lo que permite
delimitar con mayor claridad a la población ocupada y a la desocupada,
además de facilitar la comparabilidad internacional de las cifras
de ocupación y empleo. La ENOE asimismo incorpora el marco conceptual
de la OIT y las recomendaciones del Grupo de Delhi relativas a la medición
de la ocupación en el Sector Informal. La encuesta está
diseñada para identificar sin confundir los conceptos de desocupación,
subocupación e informalidad, así como también para
tomar en cuenta y darles un lugar específico a aquéllas
otras personas que no presionan activamente en el mercado laboral porque
ellas mismas consideran que ya no tienen oportunidad alguna de competir
en él (mujeres que por dedicarse al hogar no han acumulado experiencia
laboral, personas maduras y de la tercera edad, etc.).
A lo anterior se añade el que el diseño
de la ENOE está enfocado a proporcionar abundantes elementos
para caracterizar la calidad de la ocupación en México
al considerarse que este aspecto es analíticamente tan relevante
como el de la desocupación misma o cualquier otro fenómeno
de desequilibrio entre oferta y demanda de trabajo. No menos importante
es que el diseño de la encuesta ha abierto más posibilidades
para el enfoque de género relativo tanto al ámbito del
trabajo como a la marginación con respecto a dicho ámbito.
Es importante destacar que la gran mayoría de
las series económicas se ven afectadas por factores estacionales.
Éstos son efectos periódicos que se repiten cada año
y cuyas causas pueden considerarse ajenas a la naturaleza económica
de las series, como son las festividades, el hecho de que algunos meses
tienen más días que otros, los periodos de vacaciones
escolares, el efecto del clima en las diferentes estaciones del año,
y otras fluctuaciones estacionales como, por ejemplo, la elevada producción
de juguetes en los meses previos a la Navidad provocada por la expectativa
de mayores ventas en diciembre.
En este sentido, la desestacionalización o ajuste
estacional de series económicas consiste en remover estas influencias
intra-anuales periódicas, debido a que su presencia dificulta
diagnosticar o describir el comportamiento de una serie económica
al no poder comparar adecuadamente un determinado trimestre con el inmediato
anterior. Analizar la serie desestacionalizada ayuda a realizar un mejor
diagnóstico y pronóstico de la evolución de la
misma, ya que facilita la identificación de la posible dirección
de los movimientos que pudiera tener la variable en cuestión,
en el corto plazo. Cabe señalar que las series desestacionalizadas
de los totales se calculan de manera independiente a la de sus componentes.
Información mucho más amplia sobre los
resultados publicados en este comunicado puede obtenerse en los centros
de información del INEGI y en los sitios en Internet del propio
Instituto (www.inegi.org.mx)
y de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (www.stps.gob.mx),
instituciones que se esfuerzan en proporcionar a la sociedad, cada día,
más y mejor información sobre el comportamiento del mercado
laboral mexicano.
* * * * * *
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1, 3
Los datos absolutos de las encuestas en hogares como es el caso de la
ENOE se ajustan a proyecciones demográficas elaboradas por el
Consejo Nacional de Población (CONAPO), las cuales se actualizan
cada vez que se dispone de nuevos datos de población. En este
contexto, con base en la información sobre la magnitud y la distribución
de la población que proporciona el Censo de Población
y Vivienda 2010, el CONAPO está trabajando en las nuevas proyecciones
demográficas oficiales para el país. Ante esta situación,
y con el propósito de que los usuarios de la información
de la ENOE dispongan de resultados en cifras absolutas, el INEGI elaboró
una estimación poblacional interna que ajusta los resultados
de la encuesta a los del censo. Por lo anterior, los datos de la ENOE
que ahora se presentan a nivel nacional, por entidad federativa y para
cuatro tamaños de localidad tienen carácter preliminar
y serán sustituidos una vez que se disponga de dichas proyecciones
oficiales de la población.
2, 4
Población de 14 o más años de edad que durante
el periodo de referencia realizó una actividad económica
(población ocupada) o buscó activamente hacerlo (población
desocupada en las últimas cuatro semanas), siempre y cuando haya
estado dispuesta a trabajar en la semana de referencia.
5 Se
refiere a todas aquellas actividades económicas de mercado que
operan a partir de los recursos de los hogares, pero sin constituirse
como empresas con una situación independiente de esos hogares.
6
Los modelos para la desestacionalización fueron revisados, como
se hace cada año. Con la información disponible a la fecha,
la tasa de ocupación en el sector informal ha comenzado a presentar
un patrón de estacionalidad definido, por lo que ahora se requiere
realizar el ajuste por dicho efecto. Conforme se vaya incorporando nueva
información y eventualmente se detecte algún cambio, se
realizarán los ajustes correspondientes.
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